LOS SALARIOS A LA BAJA Y LOS PRECIOS AL ALZA
El panorama del trabajo en Chile, y en particular de los ingresos salariales de las trabajadoras/es, viene mostrando desde hace varios años una importante concentración en niveles relativamente bajos, independiente del desempeño económico del país y de los resultados de las empresas. Según la “Encuesta Suplementaria de Ingresos” realizada en el año 2025, la mitad de los trabajadores/as chilenos gana menos de $611.162 pesos líquido, solo un 22% superior al ingreso mínimo, dos de cada tres trabajadores perciben menos de $840.000 pesos y solo un 13,55% obtiene $1,5 millones al mes.
Quienes se encuentran en tal situación, se desempeñan no solo en pequeñas empresas, sino también, en empresas de mayor tamaño, un 28% de ellos trabaja en la gran empresa, un 19,2% trabaja en mediana empresa, y el salario mínimo de $ 530.000 se estableció como una normalidad para trabajadores/as que tienen antigüedad de entre cinco años y más, y se paga en empresas que licitan con el sector público y con la gran empresa privada, las que subcontratan sus servicios.
Este tipo de empresas tienen miles de trabajadores/as que se dedican al aseo, la seguridad, la alimentación y todo tipo de servicios en hospitales, universidades y colegios, sobre todo en el sector público. No son pequeñas empresas o pymes ni menos emprendedores, son empresas con miles de trabajadores/as.
Este rezago salarial, con respecto al crecimiento económico y la actividad de la empresa y su concentración en torno al ingreso mínimo, requiere encontrar un componente salarial que vincule el pago del trabajo con el resultado de la empresa, y uno de los mecanismos distributivos debiera ser el sistema de “gratificaciones”.
El Código del Trabajo define las gratificaciones como “un mecanismo distributivo del ingreso y como repartición de utilidades”, con lo cual el empleador debiera beneficiar el sueldo del trabajador/a, pero este objetivo no se cumple porque la propia ley entrega a la empresa mecanismos que permiten eludir el pagar las gratificaciones como corresponde.
Mejorar y transparentar el aspecto legal del pago de gratificaciones, vinculando el pago de estas con el resultado económico de la empresa es de mayor importancia, más aún cuando en el parlamento se ha aprobado la rebaja de impuestos de 27% a 23 % para las grandes y medianas empresas y por lo que estas tendrán más utilidades, las que debieran repartir con las y los trabajadores.
Arturo Martinez M.
Presidente
Central de Trabajadores de Chile – C.T.CH.