¿INDEMNIZACIÓN POR AÑOS O MÁS ABUSO?
El Ministerio del Trabajo ha retomado la agenda de los empresarios, los que por un buen tiempo han instalado la idea de que para crear empleos se debe desproteger y debilitar los derechos laborales y sociales de los trabajadores/as, anunciando varias medidas de adaptabilidad y flexibilidad laboral, que precarizarán y debilitan el trabajo y sus derechos.
En su afán por hacer creer que con ello se crearán más empleos, está promoviendo el cambio en la indemnización por años de servicios con el anzuelo de “a todo evento”, lo cual es bastante parecido a cuando se instauró el sistema de AFP, donde señalaron que era para los nuevos contratos, pero en dos años ya habían traspasado a gran parte de los trabajadores y trabajadoras del país.
El sindicalismo dio una larga lucha para recuperar la indemnización después que la dictadura la eliminara, dejando un desempleo por sobre el 30%, y recién durante el primer gobierno de la Concertación se logró recuperar la indemnización con tope de 11 años y solo para los despidos por el artículo 161 del Código del Trabajo (Necesidades de la Empresa).
Algunas empresas, no pocas, hacen mal uso del articulo 161, despidiendo a las trabajadoras/es, para luego seguir contratando por menos salarios. Esto ha llevado a los afectados/as a recurrir al tribunal, donde se sanciona a las empresas con un porcentaje de hasta un 30% sobre la indemnización por mala aplicación de la causal, esto es lo que busca evitar el Ministro del Trabajo y esto es lo que molesta a muchos empleadores.
Cuando la empresa debe pagar para despedir lo piensa dos o más veces, pero si se desliga del pago de indemnización podrá despedir cuando se le antoje, sobre todo a los trabajadores/as que se atrevan a reclamar sus derechos o formar un sindicato.
La indemnización del mes por año no es un beneficio gratuito, es la justa retribución para quien entrega cada año gran parte de su tiempo y su empeño, para que la empresa tenga utilidades, las mismas que sus dueños/as y accionistas se reparten.
La legislación laboral chilena tiene demasiada flexibilidad, seguir desprotegiendo a las trabajadoras/es por la vía de la adaptabilidad laboral es seguir desvalorando el trabajo, el cual ya está bastante mal pagado y poco reconocido. Digan la verdad, a los empleadores les molesta pagar para despedir, quieren que el despido les salga gratis.
Arturo Martinez M.
Presidente
Central de Trabajadores de Chile - C.T.CH.